domingo, 10 de mayo de 2009

Frankenstein Educador


Les presento aquí un "mini" resumen del brillante libro de Philippe Meirieu.


Exigencias de una “Revolución Copernicana en Pedagogía”:
Renunciar a convertir la relación educativa en una relación de posesión
Para aprender el alumno debe percibir que los saberes transmitidos por el docente contribuyen a su desarrollo personal
Sólo el alumno puede decidir aprender: Esta es una admisión del NO poder (o de la insostenible ligereza de la Pedagogía) del educador sobre el alumno en este aspecto
NO confundir NO poder del educador con respecto a la decisión de aprender del alumno con el SI poder que tiene sobre las condiciones que le permiten al alumno aprender
Inscribir en TODO el proceso educativo (y no sólo al final de éste) la cuestión de autonomía del educando


1. El doctor FRANKENSTEIN y sus seguidores en el campo de la educación. ¿Manipuleando camellos?

El mito de Frankenstein en la educación se puede plantear de la siguiente forma:

- Queremos fabricar un profesional apilando conocimientos que sean recibidos sin ninguna resistencia por el educando

Este mito está íntimamente relacionado con:
- La Pedagogía del Camello: El docente acumula saberes en el cerebro del alumno sin ocuparse de su empleo (“Seguramente en algún momento le servirán”).
- La idea del educador como un titiritero.

Pero el espejo de la realidad nos devuelve otra imagen muy diferente:
- Una situación inevitable para el docente es el cara a cara (que se convierte luego en cuerpo a cuerpo) con el otro a quien debo transmitirle lo que YO considero importante para SU supervivencia y que se resiste al poder que yo quiero ejercer sobre él.
- Debemos comprender que la resistencia de todo alumno a toda empresa educativa es la diferencia fundamental que existe entre fabricar un objeto y formar un sujeto.

Se puede:
- ¿Ser docente sin ser Frankenstein?
- ¿Formar sin fabricar?
- ¿Renunciar a hacer al otro sin renunciar a educarlo?
¿Se puede?


2. Velocísimos cambios culturales y objetivos docentes contradictorios: ¿Un cocktail explosivo?

Estamos presenciando un cambio cultural de una velocidad sin precedentes en la historia. Sin cultura común para compartir entre las diferentes generaciones se produce la inmolación de la transmisión cultural.
Así las relaciones educativas intergeneracionales se instrumentalizan:
- El alumno sólo estudia para aprobar.
- ¡NO me pidas que ADEMÁS me interese por la materia!

“Montado” en este contexto muchos educadores plantean a sus educandos objetivos contradictorios:
- El educando para estar “logrado” debe parecerse al educador: El alumno exitoso es aquel que es el “espejo” de su docente.
- Doble imposición del docente “fabricante”: Te obligo a adherirte libremente a lo que te propongo.
- La absoluta certidumbre del docente de obrar por el interés del alumno hace que le importe poco saber qué les interesa a sus alumnos.
- La fuente del progreso intelectual del alumno – espectador NO es la calidad del espectáculo sino lo que provoca en él: Conexión con sus conocimientos previos y la posibilidad de reconsiderarlos.


3. ¡A comprender, a comprender!: ¿Sometiendo alumnos o saberes?

Debemos comprender que:
- Las clases están hechas para el alumno y NO el alumno para las clases.
- Debe existir una convergencia en el alumno entre lo que le interesa y lo que va en su interés.
- El alumno NO es un objeto en construcción sino un sujeto que se construye.
- Los alumnos no van a clase para saber lo que piensa el docente sino para saber quiénes son ellos mismos.
- NO debo someter al alumno a mi saber sino que debo someterle mi saber.
- El alumno es la medida de todos los saberes.
- Las exigencias de universalidad de los conocimientos a ser enseñados introduce en la educación una modestia esencial: El docente NO puede imponer saberes en nombre de su universalidad sino que debe poner a prueba dicha universalidad durante el acto de su transmisión.

Un educador debe oponerse a:
- La representación del alumno como “cera blanda” en la que el educador sólo ha de imprimir una huella (de allí el origen etimológico de la palabra enseñar: Poner un sello).
- La idea que el alumno no sea nada más que una placa fotográfica y que baste con “impresionarlo” con una buena exposición – clase y luego, el día del examen, contemplarla para comprobar si es de buena calidad.


4. ¿Basta con que el docente enseñe para que el alumno aprenda?: Señor docente: ¿Usted me está vendiendo “mercancías” en buen estado?

Según Bachelard la lógica que preside a la enseñanza NO es la que preside el aprendizaje:
- Una enseñanza dada es un racionalismo (selección y recolección de información por parte del docente).
- Una enseñanza recibida es un empirismo: Aprender es tomar información en función de un proyecto personal (el educando SIEMPRE sospecha que le ofrecen en clase “mercancías” difícilmente utilizables).


5. De seguridades y autonomías: ¿Me puedo equivocar y emancipar por favor?

NADIE puede tratar de hacer algo que no sabe hacer para aprender a hacerlo si no tiene garantías de poder equivocarse:
- El educador debe ofrecerle al educando un espacio de SEGURIDAD en el que queda en suspenso temporariamente la presión de la evaluación y se le permita la asunción de riesgos.

La AUTONOMIA se adquiere cada vez que una persona se apropia de un saber, lo reutiliza por su cuenta y lo reinvierte en otra parte.
La apropiación y la reutilización son los motivos fundamentales por lo cuales una “transacción” humana es EDUCATIVA.
Si el alumno NO lo hace por su cuenta, lo hecho NO tiene NINGUNA influencia duradera.
Un aprendizaje es emancipador sólo si sus adquisiciones son transferibles y utilizables fuera del control del educador.

¡Feliz Coincidencia!: Deben coincidir el contexto de aprendizaje con el contexto de evaluación con el contexto de aplicación del conocimiento.
Preocupación constante: Tender puentes entre lo aprendido en clase y la realidad sociocultural
Los que no tienden estos puentes: Sepultureros de la cultura universitaria.
Importante: NO fosilizar las profesiones en materias incapaces de ser aplicadas y simplemente designadas para el éxito universitario.

Las profesiones universitarias:
- NO son eternas – inmutables.
- Son construcciones provisionales que tomas cosas prestadas de campos epistemológicos heterogéneos.
- Son resultado de compromisos entre las fuerzas sociales y las exigencias de las instituciones.

6. A modo de conclusión.

La Pedagogía NO puede:
- Caer en el fatalismo sin negarse a si misma.
- Ser manipuladora sin abandonar la vocación que le es propia.

2 comentarios:

  1. Gracias por el mini-resumen. Ha sido muy valioso por lo que yo me identifico bastante con estas posiciones y he pensado mucho ¿Cómo hacer que los docentes se metan en el rol de formadores de sociedad y dejen el papel que han venido desempeñando con la ayuda de las TICs, el de antenas de repetición de la información.

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  2. leí este libro hace año y medio, y es brillante su planteamiento, solo lamento haberlo leído tan tarde pero siempre lo recomiendo como una lectura básica para todo docente

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